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El próximo 25 de julio se estará estrenando en Uruguay “No soy tu mami” la nueva película de Marcos Carnevale (“Elsa y Fred”, “Anita”, “Corazón de León”)  y como nos tiene acostumbrado este director más allá de la comedia nos encontramos con un mensaje claro para hacernos reflexionar, como personas individuales y como sociedad.

Sinopsis: Paula (Julieta Díaz) es la directora de una revista femenina liberal, independiente y comprometida como ella. Las ventas no van bien y para salvar la publicación decide escribir una columna de sobre maternidad, pero en vez de promoverla se inclina por lo contrario y desde su perspectiva y sus deseos escribe las razones para no ser madre. Sus afirmaciones comenzarán a flaquear cuando conoce a Rafael (Pablo Echarri) su nuevo vecino y padre soltero.

Pensé y repensé varias veces antes de escribir algo sobre esta película porque no quería caer en spoilers, pero realmente es imposible. Esta es la clásica  historia de “chico conoce a chica” (o viceversa), es la misma formula que hemos visto repetida en millones de oportunidades con variaciones en sus vericuetos pero que no deja de ser siempre la misma.  Ya al ver el trailer sabes que va a pasar, como va a pasar y que no va a pasar, de todas formas con estas palabras no quiero que se me malinterprete, decir que es predecible no le saca crédito a la obra, ya que al hacer algo tan conocido la diferencia esta en destacarse en el desarrollo de esas complicaciones, y si algo hay que destacar en el film son los diálogos y el mensaje.

“La maternidad”, un tema en el que todos tienen una opinión y una postura al respecto, si sos madre o si no, si sos buena o mala, si deseas serlo o deseas que nunca te toque, incluso si podes o no podes, todos tienen algo que decir (como casi con cualquier aspecto de la vida) y el problema es que siempre estamos juzgando en la vereda de en frente, estamos tan convencidos de que nuestra postura es la correcta que nos es difícil respetar el pensamiento del otro, y este es básicamente el tema central de esta película.

Porque en definitiva todos tienen un poco de razón y todos están un poco equivocados. Nadie tiene derecho de juzgar a nadie en sus deseos o sentimientos, tanto si no queres tener hijos como si queres tener 10 de ellos, también se vale cambiar de opinión (salvo que después de decidir tenerlos los quieras devolver, esa es una decisión que no se puede cambiar).