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La esperanza de algo mejor

La literatura del escritor argentino Eduardo Sacheri (52) tiene una singular relación con el cine. En 2009 el director Juan José Campanella llevaba a la pantalla la novela “La pregunta de sus ojos” con el título “El secreto de sus ojos”, película premiada con el Oscar de la Academia de Hollywood. Seis años después Juan Taruto daba su versión cinematografica de “Papeles en el viento”. Ahora es Sebastián Borenstein que adapta “La noche de la usina” en la película “La odisea de los giles.

En todos los filmes nombrados Sacheri participó en la elaboración de los guiones acompañando sus creaciones como para que no queden huérfanas de su paternidad, al fin y al cabo él es su creador.

La historia real es el soporte de la ficción. En “El secreto de sus ojos” era la dictadura, en “La odisea de los giles” es la crisis financiera que sacudio a la Argentina a comienzos del siglo XXI, con el mentado “corralito” que dejó a muchísimos ciudadanos/as sin poder sacar su dinero de los bancos.

La esperanza de algo mejor

Claro que no es un análisis de la situación económica ( nos es la intención de la novela ni del film) es si, una aproximación a mujeres y hombres que de cierta manera sufrieron las consecuencias.

Los personajes principales son gente común, sencilla; un exjugador de fútbol (Ricardo Darín), su mujer (Verónica Llinás), su hijo (en la vida real y en la ficción Chino Darin), un exempleado, ahora anarco, Luis Brandoni, los otros pueblerinos; Danile Aráoz, Carlos Belloso, Alejandro Gigona, Guillermo Jalubowicz, Rita Cortese y Marco Antonio Caponi, se unen en una cruzada que tiene mucho de audacia y coraje.

La idea trae una nueva esperanza, comprar una vieja usina abandonada y ponerla a trabajar. Por supuesto, para lograr ese fin deberán conseguir dinero, 300 mil dólares. Darín, Llinás y Brandoni son los encargados de convencer a los otros habitantes del pueblo, con la ayuda de una empresaria (Cortese) lo logran.

En el entendimiento entre unos y otros, el intercambio de opiniones, en las relaciones que se crean y sobretodo en la unión que las circunstancias obligan hace hincapié el guión.

Las preferencias de Borenstein

Sebastián Borenstein es un director inquieto que gusta incursionar por distintos géneros. La comedia: “La suerte está echada” (2005), “Un cuento chino”(2011). El thriller: “Sin memoria” (2010, filmada en México). El drama: “Kóblic”. Con “La odisea de los giles” combina la comedia en ocasiones oscura (la planificación de un hecho delictivo), el drama, la muerte de un ser querido de uno de los protagonistas y el humor que asoma en determinados momentos, particularmente en las intervenciones de Belloso, Aráoz, Gigona y Jacubowicz,

El guión funciona en lo propuesto. Esto es, dar una mirada por distintas situaciones en donde quedan involucrados mujeres y hombres del relato. Seres de alguna manera desvalidos, estafados en su buena voluntad por el gerente de un banco y un abogado “respetable”. También de alguna manera explícita da entender que en este caso la venganza de los damnificados se justifica. Claro, esto es por lo menos discutible. Pero el logro de la propuesta es que el espectador se olvide de la acción que va contra la ley y simpatice con los personajes, llevándolo a un plano de reivindicación social.

El resultado es de un entretenimiento que aspira a más. Ese más tiene que ver con que la propuesta permita reflexionar sobre los acontecimientos.

“La odisea de los giles”. Argentina. España 2019. Dirección: Sebastián Borenstein. Guión: S. Borenstein y Eduardo Sacheri, basados en la novela de éste, La noche de la usina. Montaje: Alejandro Carrillo Penovi. Fotografía: Rodrigo Pulpeiro. Música: Federico Jusid. Elenco: Ricardo Darín, Luis Brandoni, China Darín, Verónica Llinás, Rita Crotese, Daniel Aráoz, Carlos Belloso, Marco Antonio Caponi, Alejandro Gigona, Guillermo Jacubowicz, Anrés Parra, Iilín Zaninovich.

 

Alberto Postiglioni.-