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San Juan de los Malvados

 

«No es lo que hiciste, hijo, lo que me enoja tanto. Es a QUIEN se lo hiciste» le dice el gangster ruso a su mal enseñado y joven vástago.

 

«¿Quién? ¿Ese fulano de mierda?» contesta el atemorizado muchacho.

«Ese «fulano de mierda»…es John Wick. Fue un socio nuestro antes. Le dicen Baba Yaga» sentencia el preocupado padre.

 

Así comenzaba el segundo acto de una película que arrancaba con la muerte de un perrito y posterior robo de automóvil, ambas posesiones de un tranquilo viudo, y arrebatadas por el joven hijo del gangster referenciado al inicio. El que tenga memorias del humor argentino, recordará cálidamente el popular sketch de Alberto Olmedo «Hablando de Cine», en el cuál un hombre aguantaba frente a sus propios ojos como le mataban a la madre, le torturaban a su esposa y le violaban a su hija, pero no explotaba en furia vengativa hasta que le escupían el asado y le mataban a Bobby, su inseparable amigo de cuatro patas…

Pero esto va por otro lado…o tal vez…NO.

 

Es cierto que Baba Yaga no es el equivalente ruso al Cuco o El Viejo de la Bolsa como se ha intentado vender (Babayka sería más correcto), pero ya se nos anticipaba todo lo mitológico y legendario alrededor del personaje de Keanu Reeves, el Samurai Occidental del Cine Hollywoodense. Un Espectro. Un Emisario de la Muerte. Un Santo de los Asesinos.

 

Cuando uno repasa la que por ahora es la Trilogía de John Wick, es increíble percatarse de que todo lo sucedido en las tres películas, sucede en un lapso entre 10 y 14 días…y tiene sentido.

El mundo creado por el director Chad Stahelski y el guionista Derek Kolstad no es nuestro mundo. El primero aporta todo el conocimiento y maestría en lo que tiene que ver con filmar acción y usar dobles de riesgo, mientras que el segundo (que bautizó al protagonista con el nombre de su abuelo) ha creado toda una mitología y folclore alrededor del Señor Wick que son endiabladamente brillantes.

 

He aquí una opinión (mía) controversial: La Saga John Wick son películas de Arte (o Art House, o como usted les quiera decir). Si, es difícil poner a un hombre como Stahelski con el tan pomposo título de «autor», por lo que muchos van a decir, «son simples artesanías». Pero lo lamento, si me preguntan «¿Qué es el Cine?», mi respuesta no va a ser «Yalitza Aparicio mirando al horizonte y diciendo ¡SI, SEÑORA! en el bello monocromo». Mi respuesta va a estar mucho más cerca de “Keanu Reeves, ¡diciendo YEAH!, antes o después de aniquilar a otro tipo».

La Saga John Wick es lo más parecido a Kill Bill, desde que Quentin Tarantino decidiera meter en una probeta TODO el Cine que amó en su infancia y adolescencia: Spaghetti Westerns, Samurais, Wuxia, el Cine Negro Francés e Italiano de los 60s y 70s y mucho del Cine Z que tanto ama…Todo esto para vestir a la dulce Uma Thurman de amarillo, así como vestía Bruce Lee en Game of Death, a la cual John Wick 3, también homenajea de manera brillante.

 

Por su parte, ¿qué le agregaron Stahelski y Kolstad? Lo primero, y principal, por supuesto, fue darle rostro a John Wick, y no existe nadie, si, leyó bien, NADIE, que pueda vivir el personaje del Santo de los Asesinos, como el Señor Keanu Reeves, un hombre que paso de ser El Elegido de la Saga Matrix, a burla masiva en Internet, pasando por varios fracasos, pero que encuentra en Baba Yaga a su personaje más icónico. Al bagaje de Neo, se le sumaron las locuras de la Saga The Raid, condimentos de James Bond, del Cine Surcoreano de Siglo XXI, de Luc Besson, de los videojuegos Hitman y Assassins’s Creed, pero existe un elemento vital para entender la importancia cinematográfica de la Saga John Wick, y ese es Buster Keaton, al que se homenajea en toda la Trilogía en ese afán de ir cada vez más arriba con las escenas de riesgo.

Pero ustedes dirán, ¿y qué tal John Wick 3?

 

Y se pueden decir muchas cosas. Qué las escenas de acción son lo mejor en el género desde que el viejo George Miller decidiera volver al ruedo con Mad Max: Fury Road. Qué Keanu Reeves es el Fred Astaire o el Baryshnikov de los tiros y las peleas. Qué Halle Berry y sus perritos son geniales. Qué Ian McShane y Lance Reddick merecen una serie de Tv para ellos solos. Qué Mark Dacascos decepciona un poco (poquito, nada más) como Final Boss, pero es un muy antagonista en Modo Fan. Y también se puede decir que usted va a querer una cuarta entrega tan pronto aparezca el nombre de Chad Stahelski en la pantalla.

Se podrá decir que quizás no tenga el peso emocional que traía la primera película y que la transformaba en una formidable película de Venganza. O que no tiene una genialidad como aquella secuencia Romana en el capítulo dos, poniéndola en el Everest del Cine de Asesinos a sueldo.

 

Esto es una cacería humana. John Wick vs El Mundo…y como tal, funciona de maravilla. Si en algún momento descubrimos que Baba Yaga es la Segunda Venida de Jesucristo convertida en Artista de la Muerte, recuerden que lo leyeron aquí por primera vez.

No se si es mejor o peor que las entregas anteriores, o que las Bourne de Matt Damon, o los Bond de Daniel Craig, o las Misiones Imposibles del atlético Tom Cruise…

 

Solo se que, si alguna vez tengo un hijo, en las noches le diré:

 

«Si no te dormís…y te portas mal…JOHN WICK VA A VENIR A BUSCARTE».